
Debe saber que mirarla a
usted es simplemente
reconocer que las palabras
no tienen efecto, que los
alagos no son mas que
rutinas interpretadas por
unos labios que no saben
mas que hablar, en cambio
mis ojos observan el silencio
de tu sonrisa, sonrisa que
pareciese es capaz de enviar
a un tarado tan grande como
el dueño de estas palabras,
a las mismísimas puertas del cielo.



